miércoles, 5 de noviembre de 2008

Armen el arca que se viene el asado

Un día, allá por 1997 el Poyo dijo: "Voy a pagar un asado", y por lo bajo susurró "el día que gane un presidente negro en EEUU".
Y Obama lo cagó. Así que amigos y amigas sanbernardinas, el 6 de diciembre nos encontrará, no sé si unidos o dominados por el negro en cuestión, pero sí comiendo un asado "du la chatte du la perroquete".
El encuentro se realizará en la quinta de la venemérita Verónica P. y, se necesitan voluntarios/as para tal fin. Más adelante veremos cómo nos repartimos las tareas, aunque ya me veo haciendo las compras, limpiando la pileta, haciendo el asado y, seguro, cantando con Maty.
No voy a decir que espero confirmaciones porque no voy a aceptar ninguna, pero ninguna, excusa. Como una vez, un amigo mío dijo, al referirse a su cumpleaños: "El que falta, la próxima vez que lo vea, que venga con el recorte de los avisos fúnebres del diario, en el que aparece él como dolido y que sea de un pariente cercano, sino hay olvido y no perdón". ¿Estamos?
Aparte dentro de 50 años, unos dirán: "Yo ví el primer partido del Diego", y el resto dirá "Ooohh". Otros: "Yo ví el primer recital de Los Redondos" y el resto dirá "Eeehh". Algunos dirán: "Yo fui a la cancha el día que el Coco San Esteban le tiró un caño a Verón , un sombrerito a Mambrú y se la picó a Andujar y la clavó en un ángulo", y el resto dirá "Uuuhh". Y otros dirán: "Yo agarré a mazazos al Muro de Berlín" y el resto dirá "Aaahh".
Pero cuando nosotros digamos: "Yo fui el día que
el Poyo pagó un asado". Se van a quedar todos callados, nos van a mirar un rato sin decir nada, y después, se van a parar y nos van a aplaudir un rato largo.
Así que, no pierdan la posibilidad de pasar a la posteridad. Las historia la hacen los que fueron, no los que se quedaron afuera.